La obscuridad me rodea
me tiene atrapada entre sus garras sangrientas
devorándome… Consumiéndome… Atrayéndome…
Me he acostumbrado a vivir de este lado
siempre resignada a padecer las burlas de los seres iluminados
me hacen pensar que vivo en desgracia…
pero en realidad son ellos los que se privan del placer.
Desde la obscuridad puedo ver la luz de tus ojos
la armonía de tu alma
la divinidad de tu cuerpo
el fuego de tus ardientes deseos.
Es en la obscuridad donde consumamos el placer más ferviente
el lugar helado donde más necesito de tu abrazo
el único lugar donde necesitamos nuestras manos para reconocer nuestros cuerpos…
Siempre viviremos bajo el estigma de ser malvados
pero seguiremos bajo el manto de la lujuria
aquel que no conocen los seres de la luz…
Aquel donde nuestros cuerpos se vuelven uno solo como en tiempos mitológicos.
Quédate conmigo en la obscuridad.


